Emergiendo​ ​del​ ​ahogo​ ​de​ ​las​ ​aguas​ ​del​ ​bautismo:​ ​¡yo​ ​apostato!

Me despierto a las 7:30 de la mañana. Preparo el mate, agarro mi carta de apostasía y salgo caminando a la Arquidiócesis de Bahía Blanca decidida a renunciar a la Iglesia Apostólica Romana.

Llego a la institución. Av. Colón 164. (¡la calle de los colonizadores!)

Toco la puerta. Una mujer inmigrante se encuentra limpiando el suelo de la entrada y me abre la puerta, sin emitir sonido. (de los jesuitas esclavistas hasta ahora, no cambió mucho la cosa..) Me acerco al mostrador de recepción donde me encuentro con dos hombres. Y anuncio:

- Hola, vengo a presentar mi carta de apostasía de la Iglesia Católica.

- Cómo dijo?

- Vengo a presentar mi carta de apostasía de la Iglesia Católica.

Frente al estado de alarma que él expresa, su compañero le confirma con pésame: - “...Sí.”

- Espere ahí sentada, me dijo. Y realiza lo que pareciera ser una llamada interna dentro de la Arquidiócesis.

No aceptó mi carta y me dice que espere acá sentada, pienso mientras me ubico en una silla. Pero no tuve demasiados problemas al respecto: yo me estaba divirtiendo mucho con esa poderosa carta1 . También sabía que existía la posibilidad que un cura intente convencerme de no apostatar, y la idea ¡me llenaba de entusiasmo!

Esperé unos minutos.

Se abre la puerta de un ascensor, sale un cura y se me acerca.

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... como se puede hacer el trámite, podés leerlo acá.
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... cualquier otro tema, podés fijarte en las preguntas frecuentes si no está ya respondida.

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Contactos para Argentina
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Bergoglio, el Papa Francisco

Bergoglio, el Papa Francisco

y el obsceno relamer de grandes y sencillos custodios del poder opresor

 En principio, es preciso poner a salvo la diversidad de significados que emerjan de la espiritualidad de aquellxs que practican sentidamente el catolicismo, de hecho precisamente a causa de ello permanecen, en más o en menos, críticos a su estructura de privilegios. Más bien, este es un texto que pretende sumar algunas reflexiones en torno a la Iglesia Católica como institución política. No es la fe de las personas individuales la que está en cuestión, sino una construcción de poder que hace base en la operación de adhesión moral contraria a los procesos de liberación de los pueblos de Latinoamérica, en particular.

  La noticia de Jorge Bergoglio como el nuevo Papa de la Iglesia Católica exhumó múltiples análisis de las contradicciones entre, por un lado, el haber sido elegido alguien denunciado de complicidad con la dictadura cívico-militar argentina e ideológicamente condenador de los derechos sexuales y reproductivos, del matrimonio igualitario, firmemente translesbohomofóbico, y por otro lado, lo cercano que dicen que estaba de “la gente” porque, por ejemplo, iba a los barrios y viajaba en transporte público. Del encubrimiento a curas pedófilos, ni hablar.

 Dentro de las repercusiones mediáticas y declaraciones públicas aparecieron expectativas sobre los cambios que, inesperadamente, podría ser capaz de producir. Se expusieron visiones sobre su estilo que vendría a descontracturar una curia anquilosada en la “seguridad” de una continuidad irrecusable, acercando más la Iglesia a “la gente” (otra vez, la especie destinataria de políticas públicas, administraciones de fe, líderes iluminados, término claramente contrapuesto al ejercicio de ciudadanía)

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Insultos cristianos frecuentes

Dado que esta convocatoria alcanzó una gran difusión en los medios, no sólo recibimos visitas de quienes están a favor, sino que también empezaron a entrar personas católicas en desacuerdo con ésta. Algunas pocas hicieron comentarios intentando mostrar su desacuerdo de manera civilizada, pero muchas otras personas decidieron volcar un nivel de agresividad e intolerancia difícil de justificar para un cristiano. Ésto nos motivó a crear una casilla destinada exclusivamente a canalizar insultos, para así mantener un poco de orden en los variados mensajes que recibimos.


Lo que sigue son algunas de las lineas argumentativas de los mensajes insultantes, eliminando las cuestiones relacionadas a nuestra salud mental y sexualidad, y a la de nuestras madres. También obviamos los deseos de muerte, enfermedad y sufrimiento eterno en el infierno. Es cierto que al quitar todo ésto no queda mucho para mostrar, pero aquí va lo que pudimos rescatar. En cada caso, una breve respuesta con un toque de humor sarcástico para que no piensen que ponemos la otra mejilla.

Si aún te quedan algunas cosas para decir, o simplemente te hace bien descargar un poco de agresividad con nosotros, tenés la posibilidad de insultarnos aquí.

"No tienen idea de lo que están haciendo. Ni idea"
Es un mensaje anónimo al que no creemos que haya que prestarle mucha atención. Sólo decirle que quizás sea cierto, que no sepamos. Lamentablemente, la persona que dejó este comentario no nos dejó su mail para pedirle detalles en caso de que, efectivamente, él sí sepa lo que estamos haciendo. De todos modos, que no se preocupe: ya iremos aprendiendo con el ejercicio de nuestras libertades.
 
"Éste es un pais con dos pilares fundamentales, el ejercito y la SANTA IGLESIA CATOLICA. Si le gusta bien y si no vayan y hagansen una nueva republiqueta"
 
Con esos pilares, ahora entendemos por qué el país se cae a pedazos. Afortunadamente no es necesario armar una republiqueta (una, no una nueva). El país en el que vivimos nos garantiza libertad de expresión, de culto y de organizarnos libremente para fines lícitos. Eso hacemos.
 
"No dudo que ustedes están financiados politicamente para sembrar el odio en nuestro pais"
Honestamente, no estamos financiados por nadie y los gastos que tuvimos hasta ahora para esta convocatoria no superan los 50 pesos, eso sí: sin incluir viáticos. A diferencia de la Iglesia Católica, no recibimos dinero del estado, ni pedimos diezmos, ni nada. Tal prejuicio habla del poco conocimiento que se tiene sobre lo mucho que pueden hacer ciudadanos y ciudadanas de a pie cuando se organizan por algo que consideran justo.
 
"¿Qué derecho se arrogan ustedes para decir que hay que apostatar?"
Nosotros no decimos que haya que hacerlo. Simplemente hacemos públicas nuestras razones, que nos parecen válidas, e invitamos a quienes las comparten a unirse a nuestra apostasía colectiva. No imponemos nada a nadie. Le dejamos esa costumbre a la Iglesia Católica.
 
"¿Qué importa si fueron bautizados o no? ¿Por qué se molestan en que eliminen sus nombres?"
Porque no nos gusta que usen nuestros nombres para cosas que no compartimos. Si a vos no te molesta, aprovechamos tu mensaje para unirte a la convocatoria. Gracias por tus datos.

"Son todos unos degeneraditos"
Este es un "insulto" curioso de alguien que defiende una institución que defiende a pedófilos. De todas maneras, creemos que lo que hacemos en nuestra vida íntima no tiene que ver con la causa que aquí exponemos, y cuyos argumentos nos parecen bastante claros.

"Dios existe, les guste o no"
Y nosotros apostataremos, te guste o no. Nadie discute sobre la existencia de Dios aquí. De hecho adhieren creyentes a esta convocatoria.

"Dejen de auto-discriminarse"
¿Para no ser discriminado es necesario pertenecer a la Iglesia Católica?

"Si no quieren participar no lo hagan y punto. ¿Qué es esto? ¿Tienen tiempo al pedo, no?"
Las personas que adherimos a esta convocatoria vivimos bastante lejos de la vida católica y ciertamente, para hacerlo no necesitamos nunca de ningún trámite administrativo (como la apostasía). Sin embargo, al estar nuestros nombres todavía en sus registros bautismales, avalamos de manera involuntaria a la institución, y así lo entiende la Iglesia que interviene en la vida democrática en nombre de un falaz 90% de argentinos católicos (bautizados). Por eso nos tomamos la molestia.

"En lugar de ocuparse de ésto, ¿porque no se ocupan del hambre/ la guerra/ la corrupción/ la educación/ la inseguridad/ los aumentos/ el campo/ etc? "
No parecen ser cosas excluyentes. Seguramente muchos de nosotros nos ocupamos a nuestra manera también de estas cosas. Otras personas creemos que ocuparnos de ésto es una manera también de ocuparnos de esos temas. Finalmente, vemos mejor ocuparnos de ésto que no ocuparnos de nada. En todo caso, ¿por qué no te ocupás de cosas mejores que preguntarnos esto?

"¿Por qué nos agreden/ insultan/ agravian/ atacan/ persiguen?"
Vamos mal si creemos que irse de una institución es agraviar a los que están dentro. ¿Acaso hay algún problema en ejercer nuestro derecho a salir si así lo deseamos? ¿La Iglesia Católica debería ser un lugar sin salida para que no se sientan atacados los que están adentro? ¿El respeto a los católicos consiste en guardar silencio? ¿Ésta es la idea de la pluralidad y la tolerancia de quienes adhieren a esta religión?


"¿Porque no hacen lo mismo con los judios o con los musulmanes?"
Entre varias razones, porque nunca fuimos bautizados ni en el judaismo ni en el islam. No podemos irnos de donde nunca estuvimos. Además, en este país, ni el judaísmo ni el islam ejercen presión en nombre del pueblo, no les den ideas.

"¿Por qué molestar a la gente que cree y que no está segura de su fé? ¿Por qué crearles la duda?"
Si el sólo hecho de dar a conocer una posibilidad existente (como es la de salir de la Iglesia) genera dudas, nos parece que las "certezas" no eran tales. En todo caso, siempre valoramos la duda y el pensamiento crítico. No vemos mayor riesgo en poner en duda algunas cuestiones y repensarlas.

"Si tanto les molesta la Iglesia Católica, ¿por qué no se van y nos dejan en paz?"
Esa es la idea de la convocatoria por la apostasía colectiva. Irnos, y que conste. Felicitaciones, lo entendiste.